Y es que si algún rasgo define Eurovisión, es constatar que cuanto más se odian los países más se votan entre sí, como si conflictos, guerras, asesinatos, violaciones o limpiezas étnicas fueran minucias incapaces de empañar los tiernos sentimientos de camaradería que despiertan los trinos más o menos acompasados de sus intérpretes.
Un Alzheimer colectivo y quien sabe si necesario, escenificado a la perfección en la anfitriona del festival, Belgrado, capital de un país que ya no es, bombardeada antes de ayer por sus colegas de Occidente y hoy paladín de una Europa unida por el gorgorito.
Por tanto, y visto cómo está el patio, les presento mi receta para ganar Eurovisión el año que viene:
Independizar todas nuestras autonomías para convertirlas en 17 estados soberanos.
Ello nos daría 16 x 12 votos, a los que habría que sumar los habituales de Portugal y Andorra. Con 216 puntos en el bolsillo ya tendríamos asegurado el segundo o el tercer puesto puesto antes de empezar a cantar. Por tanto, con cuatro votos solidarios de alguno de estos países de nuevo cuño -¿alguien sabe por donde para Moldavia?- la victoria jamás debería escapar de nuestras manos.
Qué el ganador o ganadora no sería ya español sino representante de un país llamado Murcia o Castilla la Mancha? ¿Y que mas da? Lo importante es que, en torno a su figura, las naciones de lo que otrora fuera España estarían más unidas que nunca.
¡Y eso compensa, coño!
[tags]Eurovisión 2008,Chiquilicuatre,chiki chiki[/tags]