El enigma de Cneo (un cuento 2.0)

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Cuando la policía llamó a mi puerta, aun no imaginaba que celebraría haber alcanzado los 500 artículos de “el Siglo de las Luces” de una forma tan amarga.

Al principio creí que aquellos dos tipos venían a anunciarme una demanda. A fin de cuentas uno es dueño de lo que escribe, firma todo cuanto lanza al ciberespacio y no siempre es benévolo con las personas que cita.

Sin embargo, los agentes no venían a empapelarme. Eso sí, llevaban una orden judicial que les autorizaba a examinar mis equipos informáticos. A tal tarea se encomendó uno de ellos, el friki de larga melena y enormes gafas de concha que vestía de paisano. Mientras tanto su compañera, una hermosa joven a quien el aséptico uniforme de los Mossos d’Esquadra apenas lograba esconder sus beldades, me informaba del motivo de tan sorprendente visita.

Como temía, aquella investigación tenía que ver con “El Siglo de las Luces”. Aun así, su revelación me dejó helado.

Les expondré el caso sin más preámbulos: Cneo ha desaparecido.

Todos ustedes lo conocen. Es uno de los comentaristas más activos de esta página. Pues bien, falta de su casa y de su trabajo desde hace 15 días sin que nada se sepa de su paradero. Y sin embargo sigue entrando en esta página con la regularidad de siempre. De hecho, el Siglo de las Luces es el único nexo que familiares y policía tienen a día de hoy con el varón de treinta y tantos años que se esconde bajo ese pseudónimo.

Hasta ayer su compañera desconocía que Cneo frecuentara esta página, y mucho menos que enmascarara su nombre real. Un registro en su ordenador ha dado las claves. La mujer está desesperada. Y su hija no entiende nada.

La policía, tras asegurarse de que jamás he tenido relación con esta persona que no sea a través e Internet, ha exigido mi colaboración. Tarea a la que me brindo con gusto ya que, por encima de su problemática, tengo a Cneo por un buen amigo.
Así que, muchacho, déjate de bromas y dinos al menos que estás bien. A partir de ahí, no creo que pierdas nada volviendo a casa para dar la cara. Ni sé tus motivos ni me importan. Tampoco creo que te entrullen por esto. Claro que, si me equivoco, ya sabes, ¡pide una celda con wi-fi! ;) . En serio, muchos estamos pendientes de tu respuesta.

PD: Me gustaría que ustedes, que tantas veces han debatido con él, me ayuden a convencerle. Eso sí, les aviso que desde ayer esta página está controlada por orden judicial, así que tengan cuidado con lo que escriben. También es posible que use preguntas trampa. Forma parte de la investigación.
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