Los mantenidos

Señor@s, acabo de descubrir miverdadera vocación. ¡Quiero ser marido de dirigennte del PP!.

Créanme que es un verdadero chollo. A Ignacio López del Hierro, felizmente casado con Maria Dolores de Cospedal, lo fichó redes elécticas para 12 reuniones al año, al módico precio de 180.000 euros (15.000 euros por día de trabajo dedicado). A Ivan Rosa, amantísimo esposo de Soraya Sáenz de Santamaría lo acaba de captar Telefónica por un pastón suficiente como para abandonar su puesto de abogado del estado.

El marido de Cospedal tuvo que dimitr al destaparse el pastel, según dijo “para no perdjudicar la carrera de su esposa”. Será porque suele ella ya se encarga de aglutinar cuanto cargo y sueldo se le pone a tiro, in compartir con nadie. El de Santamaría, sin embargo, no parece tener intención de hacdrlo. Como mucho, su mujer anuncia que se inhibirá en caso de tener que tomar decisiones que afecten a la operadora. Un argumento perfectamente creíble, ya que es fácil de imaginar que al marido de Soraya lo han fichado por méritos propios y no por estar casado con la vicepresidenta del gobierno. Tan creíble como pensar que estos favores de las multinacionales hacia los políticos consortes no tienen intención de cobrarse.

Corrupción pura y dura, sobornos envueltos de legalidad para escapar a la famosa ley de transparencia que la misma Soraya hoy sin una pizca de rubor.

Eso sí, para que nadie crea que las grandes corporaciones son sexistas, bueno es saber que esta misma semana Telefonia ha fichado también a la mujer de Eduardo Madina, la gran esperanza blanca el PSOE. Eso es apostar con visión a largo plazo.

Entradas populares de este blog

El colegio Cristo Rey de Barcelona.

Reflexiones postelectorales (II) ¡Qué viene el PP!

Orange cobra por participar en un proceso de selección a un puesto de trabajo