La magia de la publicidad

costo.jpgLos mossos d’esquadra detienen en Badalona a un individuo que había impreso una serie de carteles para promocionar sus servicios de venta de hachís. (EL PAIS)

Lo cierto es que, al margen de cuestiones literarias y de estilo, el folleto responde a los cánones clásicos de la publicidad. Veamos:

Presentación y ventajas del producto -“costo del gueno”-; identificación del target -“la chabale rollao”-; claridad en los precios -“vale 20 uros una barrita. Ta bien”- y localización precisa del punto de venta -“en lo banco de asentarse”- . Además, y pese a lo delictivo de su producto, el autor parece concienciado ante las normas antitabaco -“no venir lo menore”-.

Puesto el camello a disposición judicial, su caso ha reabierto la eterna polémica del lenguaje. Y es que, aunque los policías aseguran que el hombre es analfabeto, desde la Generalitat se está estudiando la posibilidad de multarlo por no rotular sus folletos en catalán, al tiempo que Ciutadans y Telemadrid lo presentan como una muestra palpable del nulo dominio del castellano que padece una parte significativa de los catalanes.

Por mi parte, me quedo con esta frase, que en verdad rezuma poesía: “Podei silvar o llamarme y sargo po la bentana”. Como Romeo y Julieta, oiga.
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